Jul
02

Arboles en la ciudad

La ausencia o escasez de arbolado público es considerado un problema ambiental urbano. Si caminamos por nuestra ciudad y observamos la arboleda, veremos que la cantidad de árboles que hay en las plazas, veredas, terrenos baldíos y viviendas, no son muchos.
Los motivos que llevan a esta situación son varios. Por un lado el crecimiento urbano implica construcción de edificios, pavimentación de calles, extensión de servicios básicos como agua corriente, gas, cloacas, nuevas entradas de autos en viviendas.

 

Para ello muchas veces hace falta la extracción de árboles que se encuentran en la vía pública. Es el costo que se debe pagar en pos del progreso y el aumento poblacional.

Por otro lado, la pérdida del culto al árbol por parte de la comunidad. ¿Cuántas veces escuchamos que por miedo a la inseguridad se podan o extraen árboles para tener más luz? ¿Cuántas veces escuchamos que para no barrer las hojas, las personas podan los árboles fuera de temporada?
Esto ocurre por la falta de información y de conocimiento sobre los bienes y servicios que le brindan los árboles al ambiente. Los árboles aseguran entre otras cosas la biodiversidad, secuestran y almacenan carbono, controlan el clima y la erosión de suelos, forman espacios verdes para recreación.

 

Asimismo, cabe mencionar que en la provincia de Buenos Aires está vigente la Ley 12.276/1999 de Arbolado Público. Algunos de sus artículos rezan:
Art. 3º - Prohíbese la extracción, poda, tala y daños de ejemplares del arbolado público, como así también cualquier acción que pudiere infligir algún daño a los mismos…
Art. 5º - Se justificará la solicitud de poda o erradicación…
Art. 9º - Las municipalidades deberán formar una Comisión ad-hoc dependiente del
Honorable Concejo Deliberante que se denominará Consejo del Arbolado Público para
colaborar con el organismo competente de la Municipalidad y prestar su apoyo a la difusión de conocimiento, concientización…

Si bien esta legislación es relativamente nueva, en el año 1868 Domingo Faustino Sarmiento ya impulsaba la importancia de la actividad forestal en uno de sus discursos como Presidente de la Nación: “El cultivo de los árboles conviene a un país pastoril como el nuestro, porque no sólo la arboricultura se une perfectamente a la ganadería, sino que debe considerarse un complemento indispensable. ¡Árboles! ¡Planten árboles!”.

Fuente: Revista El Bosque. Asociación Amigos del Árbol, Bosques y Parques Nacionales

Accionemos

Todos podemos contribuir a minimizar esta problemática ambiental, desde nuestros barrios, escuelas, clubes sociales y ONGs, hasta hablando con nuestros vecinos.
¿Cómo?
Difundiendo los beneficios que los árboles brindan, no sólo al ambiente y a nosotros (como cuando buscamos sombra al caminar en verano), sino también a la fauna  asociada ya que es el hábitat de muchas aves e insectos polinizadores.
Plantando arbustos y árboles autóctonos en veredas, plazas, escuelas, clubes, etc. previa comunicación y permiso con el gobierno municipal u organismos pertinentes.
Es importante forestar con especies de árboles nativos para revalorizar la flora autóctona como parte de nuestro patrimonio natural y cultural. De esta forma ayudamos  a conservar la biodiversidad y al mismo tiempo a disminuir la escasez de arbolado público.
Hoy en día hay mayor preocupación y conciencia ambiental, se pueden conseguir viveros que tienen flora nativa y asesoran sobre las especies que se adaptan a nuestra zona y son aptas para veredas.
A la hora de forestar, preferir siempre aquellos ejemplares que pierdan sus hojas en otoño (caducifolios) y que no posean espinas como el Ibopé (algarrobo), Molle, Tala, etc.



Algunas especies arbóreas nativas

Anacahuita, Cambará (fumo bravo), Ibirá- pucú (sauce criollo), Pindó (palmera), Ceibo, Timbó, Lapachillo, Coronillo, Sauco

 

Asesora:
Viviana Inés Granado
Lic. en Ciencias Biológicas
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