Ago
29

Diez motivos para incluir ensaladas en el menu de cada dia

El verano, tiempo de los calores, es un momento en el que muchas personas tratan de eliminar los kilos de más que han acumulado durante el año. Al plantearse una dieta es preciso tener en cuenta que la alimentación suministre los nutrientes imprescindibles.
La dieta mediterránea, basada en el consumo de vegetales, contribuye a reducir el riesgo de enfermedades de máximo impacto en los países desarrollados, como las cardiovasculares, las degenerativas y el cáncer. Sin embargo, hay constancia de que no consumimos ni la mitad de la cantidad recomendada de hortalizas y vegetales, un mínimo de 400 gr. diarios.
Para cubrir esas recomendaciones las ensaladas pueden ayudarnos.

1. Hidratan y refrescan. Más del 90% de la composición de las hortalizas es agua. Comer ensalada es una forma sencilla y rápida de hidratar el cuerpo en los días calurosos.

2. Dan vitalidad. Los vegetales son fuente excelente de vitaminas que regulan múltiples procesos orgánicos, como el buen funcionamiento del sistema nervioso.

3. Depuran el organismo. La acción depurativa, desintoxicante y diurética de las ensaladas se debe al alto contenido de agua, la riqueza en potasio, al bajo aporte de sodio y a la presencia de aceites esenciales que dilatan los vasos renales. Comer ensaladas contribuye a eliminar el exceso de líquidos, además de sustancias de desecho disueltas como ácido úrico, urea, etc.

4. Protegen la piel. Los rayos solares son los principales agresores para la piel y una de las causas del envejecimiento y del desarrollo de melanomas. Las hortalizas de llamativos colores (zanahoria, remolacha, morrones, tomate, lechuga…) aportan beta-caroteno que se transforma en vitamina A, que renueva la piel y las mucosas, y vitamina C, que mejora la producción de colágeno.

5. Regulan la función intestinal. Por la riqueza en fibra de los vegetales, una ensalada resulta laxante, por lo que previene o mejora el estreñimiento. Además, la fibra contribuye a reducir el colesterol en sangre y al buen control de la glucemia, beneficioso en caso de hipercolesterolemia y diabetes.

6. Aportan pocas calorías. Muy adecuadas para quienes siguen una dieta de adelgazamiento. Además, comenzar la comida con una ensalada sacia y reduce el apetito, lo que interesa en estas circunstancias.

7. Cuidan el corazón. La abundancia en antioxidantes (carotenoides -beta-caroteno, ácido alfa-lipoico, licopeno-, vitamina C, vitamina E, flavonoides, selenio…) en los vegetales convierte a las ensaladas en aliadas del corazón. Los antioxidantes bloquean la acción dañina de los radicales libres, sustancias implicadas en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, degenerativas y cáncer.

8. Mejoran la digestión. El ligero amargor de hortalizas como la escarola, el apio, la achicoria, la alcachofa, la endibia o el rábano, estimula el funcionamiento de la vesícula biliar y del hígado. Además, los germinados (soja, alfalfa, berro, rábano) y fermentados (chucrut) enriquecen la dieta en enzimas,  todo ello esencial en la digestión de los alimentos.

9. Previenen la anemia. La falta de hierro o de ácido fólico se relaciona con distintos tipos de anemia. Las verduras de hoja verde -acelga, espinaca, berro - son especialmente ricas en clorofila (con demostrados efectos antianémicos), folatos y hierro, por lo que interesa incluirlas en ensaladas en caso de anemia.

10. Son sabrosas y nutritivas. Hojas de lechugas diversas, escarola, endibias, espinacas,  cebolla, pepino, ajo, zanahoria, remolacha, tomate, espárragos, apio, pimientos... Cuanta más variedad de hortalizas y verduras incluya la ensalada mayor es la riqueza nutritiva y esto se traduce en mayor vitalidad y energía.

 

Asesora:
Dra. Analía V. Mougel
Médica
Nutrición y Medicina Estética
Tel.: (011) 15-5011-4065