May
11

Dieta Anti Frio

Se acercan los días de frío, y la dieta que hicimos durante el verano resulta inadecuada para el invierno, ya que necesitamos una alimentación balanceada que nos brinde las calorías y nutrientes que nuestro organismo requiere. La naturaleza nos proporciona alimentos de temporada que cuentan con las propiedades justas para prevenir y combatir enfermedades respiratorias. Además de ser más económicos y frescos, cuentan con los nutrientes que mejoran nuestras defensas.

 

 

Las verduras

Tienen propiedades contra tos y resfríos. La cebolla y el ajo cuentan con propiedades antisépticas y mucolíticas que previenen o ayudan en la recuperación de infecciones respiratorias.

Nuestro organismo también necesita vitamina A para mantener en buen estado la piel y mucosas (entre ellas, las que recubren el interior de los bronquios) y reducir el riesgo de enfermedades respiratorias. La zanahoria es el alimento ideal para obtener betacaroteno (antioxidante que en el intestino se transforma en vitamina A), ya que puede encontrarse con facilidad durante esta época.

Otras buenas opciones de temporada son la acelga y la espinaca, que además del betacaroteno aportan fibra (ayuda a regularizar el tránsito intestinal) y folatos, es decir, derivados del ácido fólico, que entre otras cosas colaboran en la formación de proteínas y ayudan en la regeneración de tejidos.

La familia de las coles no se queda atrás, ya que suma numerosos antioxidantes (bloquean moléculas responsables del envejecimiento llamadas radicales libres) que contribuyen al buen funcionamiento de las defensas, tales como vitamina C, betacaroteno, compuestos de azufre y antocianinas (sobre todo en la variedad morada).

Pero si de vitamina C se trata, es momento de hablar de los cítricos como naranja, mandarina y limón, y el kiwi, que constituyen la primera fuente de este nutriente tan necesario para reparar tejidos, eliminar radicales libres y estimular el sistema de defensas.

 

Las sopas

Durante el invierno hay mayor riesgo de consumir más calorías de las necesarias. Las ensaladas resultan poco tentadoras con el frío y se antojan más los alimentos calientes, que suelen engordar más. No obstante, la clave para no aumentar de peso está en saber qué alimentos consumir y cuidar las porciones.

El mejor truco para no excederse es echar mano de las sopas como entrada. Este plato brinda la posibilidad más sencilla de alimentarse bien sin engordar, ya que puede incluir entre sus ingredientes una amplia variedad de verduras como las antes citadas, útiles para prevenir enfermedades o contribuir a su alivio.

Es conveniente preparar sopas sin crema y optar por recetas que sólo emplean vegetales. Las que se elaboran en casa engordan menos porque tienen menor aporte calórico; para sazonarlas es mejor emplear especias y sal de grano (el saborizante en cubitos aumenta el contenido de sodio y grasa).

 

Las pastas

Las pastas son también una buena opción en invierno, sólo que hay que tener algunas precauciones. Se debe vigilar la cantidad que se ingiere para no excederse (una porción equivale a media taza de pasta cocida) y hay que evitar las que se acompañan con salsa muy condimentada, crema y carne. Asimismo hay que moderar la cantidad de queso con que usualmente se acompañan.

 

Tips de refuerzo

Si se deben tomar antibióticos a causa de alguna infección respiratoria, lo mejor es reforzar la flora bacteriana (microorganismos benéficos que viven en el intestino) con yogurt y fruta fresca.

Para mejorar el consumo de vitamina A, que ayuda a proteger la piel del frío y evita las grietas de los labios, incluir leche, queso fresco, hígado y huevo.

La escasez de luz solar disminuye la incorporación de vitamina D al organismo; para compensar un posible déficit es aconsejable agregar a la dieta algún pescado graso (sardina, atún o salmón).