Nov
02

Prepará tu pelo para el verano

Si estás preocupada por llegar al verano con el pelo brillante y sano para disfrutar del sol y la playa… no te aflijas! Hay forma de lograrlo y todavía estás a tiempo.

En el invierno nuestro pelo sufre mucho. El frío y el viento lo resecan y ni hablar de los efectos de la calefacción. Antes de que sea nuevamente maltratado por el calor intenso, la sal o el cloro, tenés que ayudarlo a que se recupere. Manos a la obra!

 

 

Si te hacés un tratamiento con Keratina o Colágeno tu pelo renacerá, ya que la cutícula del cabello será recubierta y sellada, haciéndola mucho más resistente al calor. Los tratamientos con estos productos, además de muy efectivos, son duraderos.

 

Otro punto importante a tener en cuenta es cortar las puntas dañadas o resecas. El pelo se te va a enredar mucho menos por lo que no te vas a arrancar cabello al peinarte, y además lucirá mucho más sano. Cualquier peinado, por mejor que te siente, no puede dejar a la vista puntas de cabello desprolijas o deshidratadas.

 

A través de la alimentación también podés beneficiar tu cabello: ensaladas de variados colores, todo tipo de verduras y frutas, y 2 ó 3 litros de agua diarios, colaborarán a que luzca renovado. Para lucir un pelo espléndido no deberían faltar en tu dieta: Vitaminas A (zanahorias, almendras y tomates), Vitaminas B (verduras), Vitaminas C (naranjas y vegetales rojos), Omega 3 (nueces, pepinos y pescado), Hierro (vegetales verdes, cereales integrales), Selenio (pastas, brócoli y cebollas) y Acido Fólico (lentejas, maní, palta y tomates).

 

¿Cómo protegerlo en vacaciones?

No te olvides al volver de la playa o de la pileta que es fundamental enjuagar tu cabello con agua dulce para liberarlo de la sal o del cloro. No hay excusas para dejar de hacerlo!

Usá sombreros o pañuelos si te gusta, pero tené en cuenta que su diseño debe permitir la entrada de aire. Evitá usar gorros ceñidos y asfixiantes.

Así como te colocás protector solar para la piel, también tenés que usar un protector térmico para el cabello con filtros UVB y UVA. Cada vez que salgas del agua volvé a ponértelo. Podés conseguir incluso envases tipo sprays con filtro solar. No permitas que se decolore y reseque.

No te hagas colas de caballo tirantes ni lo castigues peinándolo cada vez que salís del agua.