Jul
09

Oceanarios: vos decidís!

A lo largo de la historia hemos conocido etapas de guerras, etapas de conquistas, siglos de esclavitud, discriminación, momentos de hambruna, sequías, dominación. No sabemos qué dirá la historia del siglo XX y XXI (recién nacido), pero suponemos que uno de los rasgos distintivos de esta era de la información y la tecnología será, sin duda, el abuso al que sometemos a los animales que no forman parte de nuestra especie, los Animales No Humanos.

 

Los oceanarios, junto a los circos y los zoológicos, nos han enredado los ojos y la razón con mentiras varias. Nos han dicho que educan, que rescatan, que conservan y que preservan a las especies, pero hoy vamos a ocuparnos de un caso en especial que derrumba muchas de estas mentiras: el caso de Kshamenk, la única orca (macho) cautiva de Latinoamérica, que transcurre sus días en prisión.

Según relata un comunicado de prensa de la Fundación Tierra Salvaje (Argentina) y el Earth Island Institute (Estados Unidos), Kshamenk fue rescatada de un varamiento que habría sido provocado por el propio rescatista quien, aparentemente, recurre a este tipo de procedimientos que vende como “rescates” cuando en realidad son capturas. El procedimiento consiste en ingresar dos barcos en aguas profundas; dichos barcos se encuentran unidos por una red que, literalmente, arría los cetáceos hacia zonas más cercanas a la costa y luego, sólo deben esperar a que baje la marea. Cuando ello sucede las orcas encallan, quedan varadas, oportunidad que aprovechan para seleccionar qué animal será “rescatado” o, dicho de otro modo, cuál será más lucrativo o fácil de entrenar.

Toda esta información sobre el “rescate” de la orca sale a la luz por un intento que existe de “exportar” a Kshamenk a Estados Unidos con fines reproductivos, pero resulta que en Estados Unidos no está permitido el ingreso de animales obtenidos de forma ilegal o dudosa.

A raíz de estas investigaciones se sospecha que en nuestro país se adulteraron los hechos porque, según registros de Prefectura, los testigos del varamiento eran empleados del mismo oceanario.

Por qué te contamos esto? Porque para todo este accionar devastador de la naturaleza los oceanarios necesitan financiarse, y somos nosotros quienes los financiamos cuando pagamos una entrada a un oceanario, un circo con animales o un zoológico. Estamos participando de un círculo perverso que reproduce acciones como estas, además de transmitirles implícitamente a nuestros hijos que lo que hacen estos conquistadores prehistóricos es correcto.

La elección final es tuya, vos decidís con qué colaboras, qué financias y qué ideales compartís.

 


El dictamen argentino

Las organizaciones ambientalistas WEF (Península Valdés) y Earth Island Institute (San Francisco), abocadas a la conservación de los mamíferos marinos, acusan formal y públicamente a un oceanario de haber capturado orcas ilegalmente en aguas nacionales para exhibirlas en cautiverio. Las autoridades norteamericanas otorgaron el permiso para importar a Kshamenk, a pesar de las pruebas de la captura que presentaron las ONGs, respaldadas por científicos de renombre internacional. El Acta de Protección de los Mamíferos Marinos de EE.UU. prohíbe la importación hacia dicho país de animales obtenidos ilegalmente o incluso en forma dudosa.

A pesar de que el gobierno de los Estados Unidos autorizó la importación de esta orca capturada ilegalmente, las organizaciones ambientalistas están atentas a la resolución que adoptará el gobierno Argentino a través de la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Política Ambiental de la Nación y las autoridades intervinientes. Este dictamen será decisivo y definitorio.

“Acá no se está decidiendo solamente el destino de Kshamenk, se está decidiendo el destino de las orcas del mundo, que se verán seriamente amenazadas por la industria del cautiverio dada la creciente demanda de ejemplares para reemplazar a los que se mueren prematuramente debido al stress que el encierro le produce a esta especie” resaltó Gabriela Bellazzi, Presidente de la WEF.

“Queremos terminar con el comercio de orcas y delfines”, expresó Mark Berman, quien se encuentra al frente del International Marine Mammal Project de Earth Island Institute. “Es hora de que las autoridades se den cuenta que las ballenas y delfines merecen estar en el océano. Ningún valor educativo puede desprenderse de la observación de cetáceos nadando en círculos en cajas de cemento, haciendo trucos estúpidos”.

Además de la WEF y Earth Island Institute, son varias las organizaciones que solicitan al gobierno argentino que no abra la puerta al tráfico internacional de orcas permitiendo la exportación de Kshamenk ya que consideran que el mejor destino para la orca es ser devuelta al océano en vez de permitir que sea exportada lejos de sus aguas natales, hacia un parque de diversiones en los EE.UU. de donde jamás volverá.

 

Fuente: http://www.barrameda.com.ar/colabora/bolwef04.htm, accedida el 3/5/2016

 

ASESORA:

Dr. Gerardo Biglia

Abogado Penal y Animalista

#SinZoo – www.sinzoo.com.ar