Abr
08

El mundo bajo el agua

La Tierra está conformada por suelo firme y agua, la cual contiene un increíble y fantástico mundo esperando ser conocido y descubierto. Allí, millones de organismos crecen al compás de las olas, corrientes, luz y temperatura. Existen animales que literalmente vuelan en el agua, como la maravillosa manta raya, y otras que generan su propia luz, como los abisales. Hay peces tan raros que parecen piedras, otros tan divertidos como los payasos, y otros redondos como la luna.

 

 

Entre los mamíferos, que en su mayoría son curiosos, divertidos y pacíficos, se encuentra la ballena Azul que con sus casi 30 mts. de largo (dos colectivos) es el animal más grande del planeta, pero irónicamente solo come Krill -un diminuto organismo de 3 cm-. En sus hábitats, los delfines son muy curiosos y suelen interactuar con las personas que se encuentran, mientras que las orcas son las más rápidas nadadoras, pudiendo desarrollar hasta 60 Km/h.

Este maravilloso universo, que algún científico tituló “El mundo silencioso”, sólo puede ser conocido y explorado verdaderamente por personas que bucean, experimentando la sensación de volar como Superman por su aparente ingravidez.

Bajo el agua se puede recorrer un museo de historia si tiene la suerte de adentrarse en un naufragio. Hay barcos que descansan en el fondo del mar tal cual se encontraban navegando, derecho y con la proa todavía apuntando a su rumbo original. Bucear “sobrevolando” sus cubiertas sin caminar, explorando las habitaciones y bodegas que alguna vez fueron transitadas por personas y cargadas de provisiones en total silencio y en penumbras, pone a la mente de cualquiera a imaginar sus días de gloria, navegando sobre las olas bajo un brillante sol. En el Mar Rojo, por ejemplo, existe un barco de la segunda guerra mundial que todavía conserva su carga casi intacta (camiones, jeeps, motocicletas con sidecar, partes de aviones, rifles de asalto, balas, tanquetas, y hasta dos locomotoras). Bajar las escaleras entre cubiertas flotando sobre los escalones son sensaciones que no pueden ser explicadas con palabras. Pero claro que una cosa es escucharlo o leerlo y otra experimentarlo.

A pesar de lo que se suele pensar, el buceo es muy seguro si se tienen los conocimientos y el entrenamiento adecuado. De hecho, los aparatos para respirar están diseñados de manera tal que ante una falla (que no suele ocurrir) no se bloquean, sino que liberan aire sin cesar. Además, es obligatorio bucear acompañado por otra persona que pueda asistirnos ante una emergencia.

La velocidad en el “pataleo” no es una virtud en esta actividad, no se compite por ir más rápido que otro, dado que el buzo se sumerge para explorar, conocer y disfrutar del momento. Por eso, la edad no es un factor determinante para bucear. Existen buzos que comienzan a muy temprana edad y otros que mucho después de jubilados se inician o continúan en el agua.

En definitiva, sólo a través del buceo se puede conocer un mundo totalmente distinto con animales que parecen salidos de algún cuento imaginario y protagonizar así un sinfín de aventuras en barcos hundidos con total seguridad y confianza, si se tiene la preparación y entrenamiento necesario, sin importar la edad.

El mundo silencioso nos espera!

 

 

ASESORA:
Juan Cosentino
Codirector Escuela de Buceo Azul Profundo
(011) 15-3630-2150