Oct
10

Nutricion Ortomolecular: la nutricion del futuro

En general, cuando nos referimos a la nutrición pensamos primeramente en nuestro paladar. No obstante, un porcentaje cada vez mayor de la población piensa que la nutrición también consiste en suministrar al organismo los nutrientes necesarios para estar sanos. Nos solemos preocupar por no ingerir demasiadas grasas con el fin de cuidar el corazón y las arterias, poco azúcar por miedo a las caries y a la obesidad, no demasiada sal por miedo a la tensión alta, e incluso podemos optar por los alimentos integrales porque contienen la tan bienvenida fibra. La nutrición se tiende a relacionar más con el aspecto físico y no tanto con la salud de nuestros órganos y tejidos.

Desde hace unos años, y principalmente en Inglaterra, Alemania y Estados Unidos, ha surgido un nuevo concepto de nutrición que abarca no sólo la dieta sino también los suplementos nutricionales. Este nuevo concepto se denomina nutrición ortomolecular y tiene en cuenta que todos los tejidos poseen una estructura que depende de la cooperación entre los distintos tipos de células, y por tanto es fundamental para la salud de los tejidos y de los órganos que las células estén sanas.
A partir de la ingestión del alimento tienen lugar unos procesos metabólicos de digestión, absorción y asimilación que terminan con una serie de nutrientes atravesando la pared celular para ser aprovechados por la célula.
La nutrición ortomolecular analiza el comportamiento celular, la manera en la que la célula absorbe los nutrientes y cómo los utiliza para determinar qué tipo de dieta es la más indicada para el mantenimiento de la salud celular y la prevención de la enfermedad.

La nutrición celular se define entonces como el abastecimiento de nutrientes que las células del organismo necesitan para obtener energía y mantener su estructura y funciones. Por supuesto, las células del organismo necesitan los mismos nutrientes que hasta ahora se han considerado esenciales; lo que diferencia a la nutrición ortomolecular es que defiende el equilibrio entre nutrientes como algo fundamental para el correcto funcionamiento celular. Es decir, que no solamente es necesario que la dieta no sea deficiente en ningún nutriente, sino también que no contenga sustancias en exceso que puedan desequilibrar el comportamiento celular dañando su capacidad para absorber y utilizar estos nutrientes esenciales.

Toxinas de origen externo

• Aditivos alimentarios: clasificados en Aditivos sintéticos (tartrazine, nitrato de sodio): nuestros sistemas enzimáticos no están preparados para manejar ni eliminar estas sustancias; y Aditivos naturales (glutamato monosódico, ácido glutámico): sustancias que ocurren naturalmente pero que usadas en concentraciones altas tienen el carácter de un aditivo sintético.
• Medicinas y drogas sintéticas
• Pesticidas
• Inhalación de químicos procedentes de pinturas, barnices o desinfectantes

Toxinas de origen interno

• Productos de desecho: el proceso de descomposición de las grasas, carbohidratos y proteínas no es eficiente al 100% y se originan productos de desecho que si no se eliminan se convierten en toxinas.
• Toxinas originadas en el intestino por la putrefacción de los alimentos: las proteínas de origen animal, así como el azúcar, el café y el chocolate, tienen una especial tendencia a producir este tipo de putrefacción.

¿Cómo disminuir la carga tóxica?

• Aumentando la energía vital, ya sea con terapias energéticas o remineralizando el organismo.
• Evitando la entrada de toxinas externas en el organismo, consumiendo alimentos naturales y no procesados y de ser posible de origen biológico, y usando terapias naturales en lugar de medicinas sintéticas.
• Mejorando la función intestinal con el uso de probióticos y reduciendo el consumo de alimentos de origen animal.
• Usando terapias naturales que faciliten la eliminación de las toxinas.

Asesora:
Dra. Analía V. Mougel
Médica
Nutrición y Medicina Estética
Tel.: (011) 15-5011-4065