Nov
14

¿Casados? No: convivientes

El régimen jurídico de las Uniones Convivenciales (antes denominadas “concubinato”) es una nueva figura jurídica creada a partir de la sanción del nuevo Código Civil y Comercial de la Nación (CCCN) en el año 2015.

Esta reforma buscó dar respuesta a los cuantiosos reclamos judiciales de parejas que al momento de separarse o frente a un fallecimiento, dejaba al desamparo total a una de las partes por no existir un régimen legal que lo enmarque, pese a que habían convivido durante muchos años, con hijos y tuvieran patrimonio en común.

Las Uniones Convivenciales son, para el CCCN, relaciones afectivas de carácter “singular, pública, notoria, estable y permanente de dos personas que conviven y tienen un proyecto de vida común sean de igual o diferente sexo”.

Además, debe estar constituida por dos mayores de edad, que se encuentran conviviendo por un período mínimo de 2 años, no deben tener impedimento de ligamen (estar casados con otra persona), no tener otra convivencia registrada simultáneamente y no estar unidos por vínculos de parentesco.

Las parejas que cumplan con estos requisitos pueden registrar su Unión Convivencial en el Registro de las Personas y tienen la facultad de hacer “Pactos de Convivencia”,  que se pueden registrar sobre la forma de dividir los bienes adquiridos conjuntamente al momento de la ruptura de la convivencia, la atribución de la vivienda en caso de ruptura y contribución de las cargas del hogar durante la convivencia.

También se establece la protección de la vivienda familiar cuando la unión fue registrada, lo cual implica que ninguno de los convivientes puede sin asentimiento del otro disponer sobre los derechos sobre la vivienda ni sobre los bienes muebles, y la vivienda no podrá ser ejecutada por deudas contraídas después de la inscripción de la unión.

Ante la ausencia de pacto, cada integrante de la Unión Convivencial ejerce libremente las facultades de administración y disposición de los bienes de su titularidad. Sin embargo, aunque no se registre la Unión Convivencial, el CCCN generó derechos y obligaciones a fin de resguardar el principio de solidaridad familiar y cooperación.

Los derechos que se contemplan son: la obligación de asistencia mientras dure la convivencia; ambos tienen obligación de contribuir a los gastos domésticos (sostenimiento del hogar y de los hijos comunes); tienen responsabilidad por deudas frente a terceros (deudas por sostenimiento del hogar y de educación de los hijos); derecho a reclamar una compensación económica al finalizar la convivencia, entre otros.

Considerando la novedad de esta nueva figura legal y los nuevos derechos que esta situación genera, es recomendable asesorarse legalmente antes de tomar decisiones  trascendentales, especialmente las relacionadas a lo patrimonial.

 

ASESORA:
Dra. Teresa Cecilia Luna
Abogada (U.B.A)
Estudio Lobelle & Asociados
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra robots de spam. Necesita activar JavaScript para poder verla