Abr
03

¡A Pasear al Perro!

Sí. El paseo diario es fundamental. Y no sólo para que nuestro perro vaya al baño. De hecho, hay razones mucho más importantes y vitales para él: forjar el vínculo, socialización y estimulación son motivos por los que vale la pena levantarnos un rato más temprano y que la salida no se limite a que haga sus necesidades. De paso, generamos hábitos de vida sana para nosotros también.

 

 

“Cuidar el vínculo, la socialización y la estimulación son motivos por los que vale la pena levantarnos un rato antes.”

 

Cuidemos el vínculo:

Recordemos los motivos por los que decidimos tener un perro. Claramente no puede limitarse a transformarse en una obligación de la cual ocuparnos, una carga. Él es nuestro compañero de vida y como tal, es necesario que le dediquemos tiempo también de esparcimiento. Tenemos que respetar sus necesidades y requerimientos. Así como elegimos el alimento de acuerdo a sus características, así debemos también dedicar tiempo a sus salidas. Caminar con él, salir a explorar el mundo juntos, fortalece nuestro vínculo. Es tiempo de calidad compartido.

 

Socialicemos:

Es otra de las necesidades básicas de nuestro perro y, ¿por qué no? También nuestra. Cuántas historias de amor y/o amistad nacieron en una salida canina…

De cachorro, una vez que recibimos el visto bueno del veterinario, es importante exponer a nuestro perro a nuevas experiencias con gente y otros perros. Esto facilitará que en el futuro se adapte a nuevas situaciones y sea más seguro y equilibrado. Desde sus primeras salidas, con paciencia iremos forjando los hábitos que queremos tenga de adulto. Es recomendable para dicho fin, seguir ciertas pautas simples que nos ayudarán cuando el pequeño ya no sea más pequeño:

 

Asegurémonos de que esté tranquilo antes de salir. Que se siente para ponerle la correa y que no salga como búfalo en peligro. Nos detendremos tantas veces como sea necesario hasta que logre avanzar tranquilo.

La correa no debe ser ni demasiado corta ni demasiado larga. Un metro y medio/dos es un largo apropiado para poder controlarlo pero que tenga cierta libertad.

Durante el paseo, respetar su necesidad de parar a olfatear. Es parte fundamental de su esparcimiento. Al igual que marcar.

Si tironea, detenernos, que se siente y volver a salir cuando se tranquiliza. Repetiremos esta conducta hasta que la incorpore.

Dejar que socialice con otros perros, que se olfateen y saluden. Siempre con precaución y consultando antes al dueño si su perro es tolerante con sus congéneres.

 

“Exponer al cachorro a nuevas experiencias, perros y gente, facilitará que en el futuro sea más seguro."

 

Estimulación:

La salida diaria es vital no sólo para la salud física de nuestro amigo, también es parte esencial de su salud mental. La caminata guiada, siguiendo las pautas de conducta que ya describimos, implican una estimulación intelectual que mantiene su cerebro activo y ocupado. El encontrarse con otros perros y otra gente, favorece también su crecimiento emocional. Nuevos olores, nuevos lugares y nuevas experiencias son todos estímulos necesarios para que un perro sea feliz, ¡y para que su humano también lo sea!

En definitiva, queremos ser felices junto a nuestro perro, ¿qué mejor entonces que compartir experiencias? Después de todo, ¿no son los pequeños momentos, como el rocío de la mañana, el sol recién asomando o el olor a lluvia al atardecer, los que hacen la felicidad?

 

“Al salir a pasear, recordemos siempre tener a nuestro perro con chapita de identificación con teléfono actual y legible.”

 

 

Asesora:
María M. D´Adamo
Adiestradora Canina UBA
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